Guardia de la Llama de Anubis

En el Templo de Anubis realizamos una devoción mensual con nuestra deidad patrona mediante la realización de una Guardia de la Llama de Anubis, encendiendo nuestros fuegos al atardecer de cada Luna llena para iluminar la Duat y manteniéndolos encendidos hasta el amanecer.

Para la Guardia necesitarás una representación de Anubis, como una estatua o una imagen suya, elementos para la decoración del altar, una vela negra, dorada o azul, incienso y un cuenco pequeño con agua. Prepara el altar, acondicionando el espacio y limpiando previamente todos los elementos que pondrás en él. Es muy importante que prepares un espacio seguro para colocar la vela, puesto que pasará toda la noche encendida. Para ello, lo mejor es colocarla en algún recipiente resistente al calor o en un candelabro de base estable y alejada de telas u otros objetos inflamables.

Una vez que esté todo listo, apaga todas las luces y sitúate ante el altar. Enciende primero la vela y, con la llama de la misma, enciende el incienso mientras recitas lo siguiente:

Incienso que ardes, fuego que brillas, 
fuego que ardes, incienso que brillas,
que el arder de esta llama sagrada sea de tu agrado,
que el quemado de este incienso sea de tu agrado.


A continuación, relájate y desvanece de tu mente todo pensamiento cotidiano mientras la oscuridad te envuelve. Medita acerca la importancia de comprender que en la oscuridad también hay conocimiento y sobre la importancia de trabajar con nuestra propia sombra. Cuando sientas que es el momento, invoca a Anubis:

Oh, Gran Señor de las Necrópolis, yo te invoco a este espacio sagrado.

Tú que abres las puertas de abajo y gobiernas en la Duat,
guiando a los espíritus y caminando entre mundos,
guíame a mí por los caminos de la existencia.

Tú que cuentas los corazones en la sala de las Dos Verdades,
juzgando y evaluando todo lo realizado durante la vida
ayúdame a tomar las decisiones correctas.

Tú que cuidas y proteges a tus devotos ante la adversidad
y los guías, a través de las dificultades, hasta las estrellas,
no me dejes solo cuando más lo necesite.

¡Oh, Gran Anubis, ven a mí y acompáñame en esta Guardia de la Llama que celebro en tu honor!


Toma la vela entre tus manos y cárgala con la intención de transformarla en una vela para guardar la Llama de Anubis y ofréndasela diciendo lo siguiente: Yo te ofrendo Luz para tu ka, que ilumine las tinieblas de la Duat y nos muestre el camino a seguir.

Después, toma el cuenco con agua y colócalo cerca de la vela mientras afirmas: Yo te ofrendo esta libación de agua para tu ka, que te limpie y purifique, oh Gran Anubis.

Ahora es el momento de meditar ante el altar. Puedes hablar con Anubis, pedirle consejo, hacerle una petición o simplemente agradecerle su presencia. Es muy posible que recibas algún mensaje de su parte o lo percibas junto a ti. Cuando hayas terminado, deja la vela encendida hasta el amanecer.

Nota: Si no quieres dejar la vela sin supervisión, al irte a la cama puedes apagarla y sustituirla por una velita pequeña que funciona con pilas. De esta forma, puedes dormir sin temor a posibles accidentes. Si deseas dejar una llama encendida, en estos casos es mejor utilizar velas que vienen en recipientes de cristal, por lo que se evitará el derrame de cera y se elimina la posibilidad de que la vela se vuelque o se caiga del candelabro.

Agradecimientos a Gabriel Landaeta Rojas por sus aportes y colaboración.

2 comentarios:

  1. ¡Gracias! <3 ¡Nuestro Amado Patrón, Dios Anubis, Sé Bienvenido!

    ResponderEliminar